Violencia simbólica: la agresión invisible


violencia simbolicaLa muchacha luce oronda un nuevo vestido. Hecho a su medida, ajustado a su figura estilizada, camina convencida de verse bien con él. Al parecer, no le molesta el rótulo dorado impreso en la pieza por las zonas del pecho y los glúteos: Sexy. Más bien le agrada, está a la moda y reafirma su belleza, eso cree, pero ignora que la tendencia a adornar el atuendo con palabras y frases similares a esa, sobre todo en ciertas zonas del cuerpo, constituye una de las tantas formas en que se presenta la violencia simbólica, la más común y menos visible de las agresiones hacia las mujeres.

Nadie se escandaliza al ver ese vocablo, o cualquier construcción parecida, en las prendas femeninas, lo mismo en blusas, vestidos, shorts o blúmeres. Sexy girl, Se permite tocar, Smart sexy, Kiss, Ámame en cámara lenta, Tú tienes la clave, entre otras grafías acompañadas de símbolos, resultan una clara muestra de la cosificación de la mujer, de la propensión a relegarla al papel de objeto, hecho para el placer y disfrute masculino, pero cuentan con la anuencia de casi todas, que las aceptan como normal, con actitud acrítica.

Igual sucede con la imagen que proyectan la gran mayoría de los vídeo-clips musicales, las letras de muchas canciones, o hasta spot publicitarios, donde exponen a la mujer en situación de desventaja, pasiva, confinada a sus funciones domésticas o como mera espectadora de la superioridad masculina. Sin embargo, pocos perciben el estado de denigración que encierran dichas representaciones, pues se han naturalizado de manera tal que es difícil reconocerla como una forma de violencia.

Y es esa suerte de invisibilidad, esa dificultad para advertir la agresión por no hallarse un agresor definido, el principal peligro de la violencia simbólica, pues esta, contrario a otras manifestaciones de maltrato, no es evidente. Es solapada, sostenida en el tiempo, pervive en nuestras conversaciones cotidianas, en las frases, los chistes sexistas y misóginos, los gestos, mientras forman parte de nuestras expresiones culturales. Continue reading “Violencia simbólica: la agresión invisible”

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Tocar el pan con amor y esperanza


IMGP0078Al parecer, nadie sabe a ciencia cierta cuándo y dónde el hombre comió pan por primera vez, aunque la historia y la literatura dan cuenta de su existencia desde los albores de la humanidad. Hay quienes otorgan a los antiguos egipcios o a los babilónicos el mérito de ser los fabricantes pioneros de ese producto. Mas poco importa si fueron ellos o no, el pan llegó a cada rincón de la tierra y se convirtió en símbolo de la alimentación universal.

Con elegancia lo dijo el poeta español Eladio Cabañero: “Puesto sobre la mesa el pan premia y bendice”, por eso es recibido con agrado en casi todas, desde las más sencillas hasta las más opulentas. Preferido en desayunos y meriendas, pocos prescinden de él en la dieta diaria, de ahí que tanto mortifique cuando ven menguada su calidad. Pero esta no es siempre aliada del pan destinado a la venta normada, el de 0.05 centavos, el que muchos padres esperan para el bocadillo de sus pequeños durante el receso escolar. Continue reading “Tocar el pan con amor y esperanza”

Universidad: se aceptan caras masculinas


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Cuando al terminar el preuniversitario, Juan Julio manifestó su voluntad de no presentarse a las pruebas de ingreso a la Educación Superior, sino comenzar a trabajar de inmediato en la “paladar” de un tío, sus padres creyeron que se les venía el mundo encima. Acostumbrados al rendimiento escolar del joven, por arriba de la media, lo imaginaron siempre en un aula universitaria, donde se formaría como ingeniero o profesional de cualquiera otra disciplina.

Sin embargo, el muchacho escogió un camino distinto, uno más corto que lo llevaría a “ganar dinero rápido, sin la necesidad de atormentarse más con los estudios”. No fue el único de su grupo en tomar la decisión. Antes y después de él, otros determinaron lo mismo. Tal actitud forma parte de una tendencia mundial: cada día se cuentan mucho menos hombres que mujeres en las universidades.

De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), en Cienfuegos al iniciar el curso 2016-2017 matricularon 5 mil 212 alumnos a la Educación Superior, de ellos solo mil 955 (el 37,5 por ciento) eran hombres. Similar comportamiento se había registrado en períodos anteriores.  Continue reading “Universidad: se aceptan caras masculinas”

Grito de mujer


Yudith Madrazo Sosa y Leyaní Díaz Hernández

violencia en el hogar ILUSTRACIÓN.
Ilustración: Arí

Miedo. Durante mucho tiempo, Andrea* sintió miedo, ese temor que amordaza, paraliza, corta el aliento y devora la esperanza. Miedo que enseña a andar con cautela, a presagiar el peligro. Miedo que adiestra a una niña de siete años: “cuando sientas sus gritos, cuando veas que me golpea…ante una señal mía, sin decir nada, corre a buscar ayuda en el vecindario”. Miedo que hace trizas el silencio, se torna grito de desesperación, una denuncia. Miedo que un día se vuelve espanto, conoce las cumbres del horror. “Te amo” es un aullido, un machete atado a una mano, una diabólica ceguera, un cuerpo fragmentado cual si se tratase de un árbol hecho leña: la brutalidad en grado extremo.

Ocurrió en Cienfuegos, en 2016. No apareció en los medios, pero la noticia alcanzó a varios oídos. El dolor y la estupefacción, como sucede siempre en casos tales, marcó a cientos, aunque cientos todavía no sepan nombrar el hecho: femicidio, la cara más terrible de la violencia hacia la mujer.

“Fue desgarrador. ¿Qué derecho tiene el hombre a hacernos eso? La mujer cubana es un tren de pelea, tomamos la iniciativa en el hogar, trabajamos fuera, criamos hijos… ¿hasta cuándo va a ser esto? ¿Por qué estamos obligadas a soportarlo? ¿Cuántas familias no sufren lo mismo que nosotros? Esas cosas nunca se olvidan: no es muerte por enfermedad, ni por accidente: es asesinato premeditado y con cizaña, ¿qué derecho tiene nadie de actuar de esa manera?”

La tía de Andrea* acorta el sollozo para contar su historia. No quiere callar. Sabe que el silencio es el peor cómplice de aquello que la activista social española Ana Bella Estévez define como “Holocausto del siglo XXI”, un mal que expande su manto de vejación y dolor sobre todo el mundo, sin reparar en estratos sociales, nivel cultural, raza, afiliación política, o recursos económicos. Continue reading “Grito de mujer”

Una cubana en tierra de vikingos


2015-06-25-21-47-43Noruega, Noruega, Noruega. El nombre tiene un ligero sabor a desconocido, a ese lugar del que escuchamos poco pues, tal como anunciara aquel titular de cierto diario español, esa nación se rehúsa a ser noticia. Pero es Noruega el país al que por primera vez viajo, el que me estrena en esa suerte de huida de cuanto resulta cotidiano, familiar, que significa para algunos un viaje al extranjero. Es Noruega el país que entrega las llaves de la vieja Europa a esta mujer caribeña, anudada al atávico deseo de traspasar el horizonte que, dicen, somete a quienes habitamos una Isla.

Hoy revisito en el pensamiento a Noruega y junto para estas líneas fragmentos de anotaciones desordenadas, hechas con premura, en modo que desdora al oficio de periodista. Es mi memoria la que habla, me resume en palabras e imágenes instantes de una corta estancia por aquella tierra hermosa, precisa, fría.

Llego un día estival. Desde la altura del avión las edificaciones de Stavanger se me antojan salidas de una historia de ficción y no puedo evitar el recuerdo de Ibsen y su Casa de Muñecas. Dos horas antes, Ámsterdam solo me había descubierto un aeropuerto descomunal, de formidable organización y confort, dentro del cual casi corrí de una puerta a otra so pena de perder mi próximo vuelo.

Arribo, repito, una mañana estival, aunque el estío allí es una grata pero efímera intrusión de las estaciones en una latitud condenada al invierno. El sol me ilumina a través del vidrio de las ventanillas y, junto al cielo de un azul lúcido, me juega una mala pasada. “Qué bueno, hará calorcito”, me digo mientras pienso en apresurarme hasta el primer baño para deshacerme de los abrigos que he usado durante el viaje. Dura poco el engaño. Media hora después, me convenzo: debió de ser escandinavo quien acuñó aquello de que “Cuba es un eterno verano”, pues el aire que me envuelve al salir del aeropuerto tiene la temperatura del más gélido enero de la Isla. Continue reading “Una cubana en tierra de vikingos”

Un pueblo busca crecer


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Durante mucho tiempo, los habitantes de Ciego Montero han mostrado deseos y voluntad para que el pueblo dé pasos adelante en su progreso económico, social y cultural.

Como enterrado en una espesa llanura, el Consejo Popular Arriete-Ciego Montero no se conforma con ser lo que es: un poblado pequeño, separado por decenas de kilómetros del bullicio y ajetreo citadinos, sin mayor significación que la otorgada por un balneario y una embotelladora de agua mineral reconocidos en todo el país. Sus pobladores aspiran a más, sienten que pueden llegar más lejos. Por eso, con frecuencia semejan quijotes empedernidos que libran batallas perennes contra los molinos de la adversidad.

En no pocas ocasiones, hombres y mujeres de aquel territorio han vuelto públicas sus insatisfacciones, mientras muestran compromiso y determinación para, con el concurso de todos, contribuir al progreso económico, social y cultural de la localidad.

CAMINO A LOS 280

“Camino a los 280”. Tal es el nombre otorgado a la propuesta que esa comunidad diseñó para festejar el aniversario de constituido el Hato de Ciego Montero. El propósito, según afirma Orlando Ventura Rivero, promotor cultural del territorio, radica en incentivar una jornada de trabajo con la finalidad de materializar, para 2019, ciertas demandas de la población en conmemoración del aniversario de constituido el poblado.

“Desde el año 2014, se viene dando cumplimiento a un plan de acciones -centrado en las necesidades espirituales y materiales de los moradores- que permita, desde nuestras posibilidades, arribar a los 280 con metas conquistadas. Estos aspectos han sido valorados en encuentros con todos los grupos poblacionales.

“A través del diálogo, hemos podido apreciar que la población tiene sentido de pertenencia y reconoce a Ciego Montero como uno de los asentamientos más fuertes del municipio de Palmira en el ámbito económico. Los pobladores de aquí nos sentimos orgullosos de la vida en comunidad. Sin embargo, aún quedan elementos por resolver, los cuales no solo dependen de nuestra voluntad, sino del apoyo de los gobiernos municipal y provincial”, comenta Ventura Rivero.

“Estoy consciente de que el gobierno ha incidido en las mejorías a la población. Últimamente hemos visto que, por ejemplo, se solucionó el problema del alumbrado público, el de la carretera también. Pero uno de los planteamientos aún sin resolver es el de la vía de acceso al cementerio, la cual quedó muy mal hecha y obligó a cambiar el recorrido de los fallecidos”, señala Francisco Carvajal Piloto, artista de la plástica y coordinador del proyecto comunitario Con la Luz de los Colores.

“Otra de las dificultades que afectan a todo el mundo es el camino hacia la escuela, pues no hay aceras y las que existen están en mal estado, lo cual puede provocar un accidente. Además, no tenemos señalizaciones que regulen el tránsito, indiquen el máximo de velocidad…Y eso necesita cambiar. Nuestra intención es que las miradas vengan un poco hacia acá y no se vayan hacia otros lugares. Si el gobierno se empeña un poco más, se pueden resolver cosas mínimas”, agrega el también promotor cultural.

A tales planteamientos, suman los pobladores del Consejo Popular otras insatisfacciones como la carencia de una valla identificadora de la localidad, la ausencia de propaganda gráfica o vallas con consignas, la casi nula cobertura para la telefonía móvil, el mal estado de instituciones culturales como el cine Recreo y la Biblioteca, el imperativo de crear una Casa de Abuelos, la necesidad de un Círculo Infantil, entre muchas otras relacionadas con el bienestar de la comunidad.

En la opinión de Osvaldo Macía Cárdenas, uno de los lugareños, la comunidad tiene potencial para dar solución a varios de los problemas. Sin embargo, no sucede así. “Aquí hay muchos habitantes y, por ejemplo, nos quitaron el servicio de laboratorio del policlínico. Ahora tenemos que ir a Palmira, con el trabajo que cuesta. No hay diversión, no hay Casas de Abuelos, aunque existe ya un número considerable de adultos mayores…, no hay actividades para los viejos. Estamos como aguantados…”, manifiesta.

Similar parecer vierte Rafael Correa Álvarez. “A veces tenemos pacientes ancianos y no encontramos en qué sacarlos. Antes había ambulancia, pero ya no. El policlínico, la placita, el parque…, lo hicimos con el concurso de todos, en trabajos voluntarios y hoy no vemos apoyo para mejorar esas cosas”, agrega.

CON LA LUZ DE LOS COLORES Y TODAS LAS MANOS, TODAS

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Cuenta Consuelo Cabrera Fernández, historiadora de la localidad, que desde su fundación la vida sociocultural del hato de Ciego Montero estuvo caracterizada por la realización de canturías, velorios, verbenas…En ese poblado nacieron no pocas agrupaciones musicales. De ahí surgieron también poetas y artísticas de la plástica de renombre. Esa afición a las artes perdura hasta hoy y se palpa en el fuerte movimiento de aficionados con que cuenta el actual Consejo Popular.

La filial de la Biblioteca Municipal de Palmira, nacida en respuesta a reiterados planteamientos de la población, junto al Cine Recreo, la institución cultural más antigua de la comunidad, resultan escenarios para disímiles actividades donde prima la cohesión de casi todos los actores socioculturales de la comunidad. Expresión de esa amalgama es el proyecto Con la Luz de los Colores, que de cierta manera ejerce el papel de una Casa de Cultura, inexistente allí.

“Hoy por hoy, la Casa de la Cultura en Palmira considera que el proyecto está jugando un papel importante dentro de la comunidad. Uno de los logros es precisamente la unión de diferentes factores: integrantes de la Brigada de Instructores de Arte José Martí, promotores culturales, dirigentes del Consejo Popular, la FMC, los CDR. Sin embargo, considero que los sindicatos deberían sumarse más. Todavía no lo hacen, a pesar de que se citan, se convocan a las actividades…Aun no toman plena conciencia de la importancia de estar unidos para conseguir el objetivo que es el desarrollo socio-cultural, comunitario, de nuestro territorio, lo cual conlleva un bienestar social, espiritual, más que material”, afirma Carvajal Piloto.

Según informa, este proyecto cuenta con la asesoría metodológica de la UNEAC de conjunto con el Centro de Intercambio y Referencia sobre Iniciativas Comunitarias (CIERIC). Importantes premios y reconocimientos a nivel nacional avalan su desempeño.

“Pese a estar distantes de Cienfuegos y ser un territorio pequeño, tenemos gran incidencia en los eventos culturales en el municipio y la provincia. Por ejemplo, desde hace unos años la Jornada de Tradiciones se ha convertido en un gran suceso. No solo se limita al 13 de mayo, día del ciegomonterense, sino que lo ampliamos a una semana con el apoyo de la dirección municipal de Cultura”, comenta Ventura Rivero.

Tal como expresa, una prueba de la incorporación de las entidades locales al accionar comunitario fue la realización del Festival del Agua, “una idea en la que está imbricada la Embotelladora de Agua Ciego Montero, que nos apoya en lo que necesitamos. También nos respaldó el gobierno.

“El evento tuvo como objetivo contribuir a la educación ambiental y a concientizar a la población sobe la necesidad de preservar el agua, teniendo en cuenta que tenemos en nuestro territorio la mejor agua de Cuba, como dice la etiqueta de las botellas de agua mineral, y el balneario. Con esos tesoros, cómo no contribuir a preservar ese preciado recurso”, agrega el promotor cultural.

Además de las diferentes actividades desarrolladas, como el evento regional del CIERIC, los ciegomonterenses cristalizan la idea de crear el “Festival Berto Morales in Memoriam”, en homenaje al poeta local, fallecido en octubre de 2015. “Somos un equipo unido, con ganas de trabajar. Por eso los resultados”, precisa Ventura Rivero..

De acuerdo con los entrevistados, Arriete-Ciego Montero tiene potencialidades para desarrollarse más. “Partiendo de los centros económicos existentes aquí, considero que si parte de esa economía se quedara, se empleara para intervenir directamente en los procesos de la comunidad, el desarrollo social, intelectual, psicológico podría mejorar e incidir directamente en la población. Esto conduciría a mayor bienestar, mientras enriquecería la producción artística, pues a veces no tenemos los recursos suficientes para realizar nuestro trabajo, poder atender a los niños aficionados. Los organismos, empresas, cooperativas, pueden arrojar directamente beneficios a la población”, opina Carvajal Piloto.

Coincide con él Arasay Ruiz Quintana, instructora de la especialidad de Artes Plásticas. “Agradeceríamos que los factores de la economía se unieran más a este empeño y contribuyeran con recursos. A veces no tenemos ni un trozo de cartón, un lápiz, o una hoja…. Recibimos apoyo de la embotelladora, pero en ocasiones nos vemos frenados. Sería muy bueno poder financiar un poco nuestro trabajo. De aquí siempre han salido pintores, siempre ha habido mucho talento en las artes plásticas”, argumenta.

En la opinión Efrén Sánchez Abreus, presidente del Consejo Popular, el territorio tiene capacidad para crecer, hacerse mejor. “El pueblo responde, sin ningún tipo de problemas”, afirma.

Respaldan su parecer las palabras de Carvajal cuando expresa que en esa comunidad existe un amplio liderazgo. “Hay líderes, en la cultura, el deporte, los CDR, personas capaces de arrastrar a los demás, convocan y la gente responde. Gracias a ese liderazgo, hemos podido lograr cuanto hemos alcanzado aquí”, precisa.

Crecer, conseguir un mayor bienestar configuran la meta de quienes viven en Ciego Montero y así lo resume la biliotecaria Inés María Morales Monzón: “los pobladores de Ciego Montero lo que pedimos es ser reconocidos no solo por el agua mineral sino por otras labores. Nosotros estamos dispuestos a trabajar, pero necesitamos la ayuda de otros organismos”.

 

El aire del maestro


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Tenía 12 años cuando el bichito del magisterio se le instaló en el cuerpo. No debió medir largos centímetros y, sin embargo, creció según la medida de su entusiasmo y determinación cuando, sin reparar en su edad infantil, se enroló en la Campaña que inundó de luz los rincones oscurecidos por el analfabetismo en Cuba. Galván. Pablo Ramón Galván Vigo supo desde entonces que sería maestro.

Lo reconoce durante una charla que hemos acordado bajo la excusa de saberlo galardonado con la Orden Lázaro Peña de II Grado, otorgada por el Consejo de Estado a propuesta de la Central de Trabajadores de Cuba y la Distinción Hijo Ilustre de la Ciudad. Pero tales reconocimientos, últimos en una nutrida lista, son solo pretextos para llegar a este “cienfueguero de pura cepa”, director, desde hace más de siete lustros, de la emblemática escuela Guerrillero Heroico.

Nos recibe afectuoso en una oficina sencilla, alejada en tamaño y confort de la que yo había imaginado para un centro educacional con el renombre de ese al cual dirige. “La prefiero así –responde al comentario del fotógrafo-. Si fuera más grande, estaría también más ocupada todo el tiempo”. Sus palabras no cargan la insinuación de quien levanta murallas entre sí y el mundo, sino de quien prefiere no ser distraído de sus ocupaciones. “Director, permiso….”, de vez en cuando algún alumno irrumpe en el lugar y deja ver, así, que Galván es un dirigente accesible.

Pudo ser médico, arquitecto, escritor…pero la profesión de educador lo eligió primero. Revisita las grutas de la memoria y se ve otra vez en la finca Las Carolinas, allá en El Hoyo, en Manicaragua, donde Bernardo Santiago Guillén y su familia lo acogieron como al más pequeño del hogar, cuando formaba parte de la brigada Conrado Benítez y había llegado a aquél sitio a compartir la dicha que otorga el ser capaz de leer y escribir. Continue reading “El aire del maestro”